Seguidores

martes, 29 de enero de 2013

Just do it.



Yo digo que todo niño se le da bien parecer un adulto cuando tiene que representar ese papel. Lo hacen lo mejor que pueden con sus manos pequeñas y sin tener pelo facial ni las facciones. Pero pide a un adulto que se comporte como un niño o que se relacione con ellos y casi siempre parecerá un gilipollas hablando diferente a su tono normal o haciendo tonterías sin importar que lo piensen los niños o otros adultos que también le estén mirando. Evidentemente existen muchos viejos que ya son como niños, pero en todo experimento hay un grupo que se sale de los parámetros.

Soy como ellos, bueno como un niño… porque todavía no me considero viejo y bueno… aunque tenga cuerpo de hombre, quizás siempre haya tenido un pequeño defecto igual que Peter Pan. Bueno, puede que tenga varios, pero comportarme como un niño, no es uno de ellos. Son personas con sus pensamientos y sus sentimientos… que la mayoría de las veces son ignorados o  infravalorados. Pero en verdad… a todos nos costaría ser unos niños de nuevo.

Entreno a diario. Si fuese ejercicio… podría decir que después de tanto tiempo ya debería ser un atleta de elite, a pesar de todo, no es esa practica, sino la de ser un niño, porque en esta época actual cuesta… antes teníamos espacio para correr, tranquilidad suficiente para hacerlo y sobretodo y mas importante… Tiempo. Ahora en cambio conforme crecen las ciudades y se multiplican las actividades de ocio para los adultos nos olvidamos de los niños encadenándolos a la tele y la consola. Olvidándose de hasta de los libros o del simple deporte.

El tiempo de un adulto parece ser más valioso que el de un joven. Pero dale la vida de un joven a un adulto y posiblemente este último estaría perdido por la moda, la jerga o incluso la tecnología. Y aun así, se creen mejores y mas preparados porque pagan facturas y tienen obligaciones que casi ejecutan automáticamente. Pero dales algo nuevo y tardarán en encontrarles la función… dáselo a un niño despierto y la encontrará casi al momento.

Todo necesita preparación y cuidado. Quizás en la infancia las cosas se hagan algo más impulsivamente. Pero si unes ambas lo viejo con lo nuevo, obtienes soluciones mejores y puede que más avanzadas desde otro punto de vista.

Cuando cae la noche y los adultos comienzan su trasiego hacia sus camas para descansar las horas suficientes que tienen estipuladas. Yo voy en camino contrario al común,  rejuveneciendo a cada paso hasta que llego al sofá casi desnudo de reglas y obligaciones. Me recuesto cómodamente con las piernas cruzadas y le doy al botón que me une a tantos universos como peajes haya comprado.

Es cierto que la tecnología puede quitar el sueño, pero debe de ser el de los adultos porque no son capaces de soñar con los ojos abiertos o meterse en la piel de otro personaje que no es tan real como sus problemas de la vida cotidiana. No son tan asertivos como para sentir sincronicidad y la adrenalina dispararse. Sus cabezas dicen eso no es real… pura ficción y sus cuerpos acompañan a ese mensaje llenándolos de aburrimiento y tedio, entrégaselo a un niño y obtendrás todo lo contrario. Alegría y chispas en los ojos… y el aburrimiento se irá a otro lado.

Puede haya que ser muy adulto para prosperar en la vida, pero a su vez hay que ser muy idiota para con el tiempo olvidar lo que era sentarse a sentir como lo hace un niño y no importa el juego… ya sea de cartas o de mesa, ni siquiera el formato. Sólo importa que durante un momento nada importe más que eso… en ser sencillamente felices y quizás ganar… o puede que perder, pero nunca el tiempo. Porque ya hacemos bastante por otras personas como para un momento no necesitar una crema antioxidante y tonificante para sonreír y disfrutar sin que el dinero no sea más que un papel en la caja del monopoly. Prueba a darte un respiro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...