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martes, 21 de octubre de 2014

Post it.



Ya no hay torturas como antes… se lamenta el buen lunático frente a su imagen en el espejo en la celda de su prisión. El agua gotea al otro lado, mientras su vida se escurre por el sumidero entre borbotones sobre la espiral que la engulle.

Desde que el diablo cruzo el charco, el resto de demonios quedaron desamparados y sin un líder que los llevara por algún camino que no fuera el correcto, se perdieron en tantas direcciones que encontrarlos llego a ser una labor titánica que con el tiempo se escabulló en el olvido de la humanidad.

Pararon los sacrificios y las hogueras públicas, se extinguieron las horcas y las guillotinas. Finalmente la evolución sucedió como se abren las flores nocturnas, sin que nadie se diera cuenta. Pero detrás de cada avance hay fracasos escondidos por doquier y cuando se perdió el miedo al dolor y sus consecuencias, florecieron todos esos mezquinos que andaban acojonados en las sombras.

Pederastas y perturbados poblaron la tierra sin temor a represarías. Les ofrecieron la mano y como todo hijo de vecino agarraron hasta el codo para engullirlo sin medida, el robo se tomo como deporte nacional sustituyendo a la inquisición por algo más benévolo como la hipocresía y la mentira. Y poco a poco los canallas heredaron todo aquello que las buenas personas abandonaron cambiando el esperpento por decadencia.

En fin, desde un infierno helado y abandonado hasta la dejadez… siguen rezando por que los viejos tiempos se levanten de nuevo para que sin una patrulla espectral que juzgue lo bueno de lo malo con absoluta objetividad, regrese a la vida para volver a llenar el mundo subterráneo de todos aquellos pecadores sobre los que verter el veneno de las palabras y poder arañarlos con la ponzoña de una alma corrompida hasta la medula.

Sonrisas ardientes bailando en círculos alrededor de todos aquellos caídos que sin voluntad para erguirse caminan a cuatro patas sumidos en la vergüenza de que finalmente comprendieron que sus actos no eran ni tan naturales ni tampoco instinto. La ironía se afila las uñas en las pizarras de las escuelas mientras en el congreso juegan al pilla-pilla y a contar mentiras.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Realidad amplificada.


Dispara, gira y continúa haciéndolo hasta que se acaben las cosas que lanzar
después no te rindas, sigue luchando incluso cuando no quede sangre en las venas
ni aliento que derramar, pelea contra la mismísima muerte en duelo.
Para llegar al infierno… ó cualquier destino escogido.

La guerra empieza el martes y termina el domingo por la madrugada
mientras tanto cada día te encuentras entre el barro y la escalera a la gloria
no llores, ni sufras… tampoco te compadezcas ni busques la razón absoluta
la mayoría de tus problemas se irán como vinieron… los que no
siempre tienen solución, sólo hay que encontrarla entre la maraña posible.

Nunca desfallezcas y sonríe cual inmortal que baila en mitad de la batalla
esquiva, miente y mata para que el beso de la muerte sea el último que recibas
y si acaso la ves enfrente tuya, huye hasta que puedas entregarle a otro en sustitución
porque tu boca tiene dueña y la poseerá mientras tu mundo siga siendo este planeta.

Demonio de la sonrisa naciste y en la adolescencia mutaste a un grado mayor
cola, garras y colmillos son herencia de tu paso por el infierno junto a tus hijos
con cuerpo de metal, carne de tu sangre y alma nacida del mismo fuego que te riega.

No hay historia sin final, ni leyenda sin principio,
mientras haya estrellas en el firmamento oscuro de la noche
las calles permanecerán dormidas entre el otoño frío y el invierno helado
esperando a que todo cambie mientras la tierra da vueltas hasta vomitar el presente
viciado por las mil y una noches de insomnio que te soltaron desnudo en mundo vacío
y sin más futuro que repetir cada día la misma condena que desempeñas desde siempre.

miércoles, 8 de octubre de 2014

No hay prisa.



Se sumerge en el día como un buzo con escafandra y zapatones de metal. Nada le molesta, ni siquiera el maldito tiempo le presiona en un mar donde hay pocos que puedan bailar como un alga, aunque en verdad no le gusta quedarse parado demasiado tiempo en un mismo lugar.

Salta a la calle y nota la fresca caricia del otoño, camina entre senderos de hojas mientras disfruta de las calles que se han ido vaciando de gente y llenándose de coches desde las vacaciones. Se desliza entre las sombras mientras busca con el diafragma de su ojo algo que inmortalizar por su sencillez o quizás por su magia, mastica palabras y escupe imágenes, dispara sobre sus objetivos con precisión mientras exhala el aliento. Roba algunas sonrisas que luego venderá a los tristes que van al infierno y captura personajes que dar a los que tienen amnesia.

Olfatea el aire entre la mantequilla de las pastelerías recién horneada, sigue el mapa de su cabeza, avanza entre recuerdos e imágenes nuevas, cazando en las calles como si fuera su jungla de cristal y asfalto. Cuando tiene suficiente, se escabulle entre la gente y empieza su particular remonte contra la corriente del río hasta llegar a su meta.
Se escurre como una anguila que zigzaguea contoneándose entre las estelas que dejan las personas a su paso.

Baila cual delfín delante de los barcos mientras guitarras eléctricas y violines se alternan en sus auriculares, la armonía de las cuerdas le hacen oscilar y el son de los tambores avanzar hasta la siguiente pista. Cambio la caña de pescar por una cámara y ahora practica la pesca submarina desde el otro lado de la pecera sin la necesidad de mojarse ni causar sufrimiento a nadie. Cada noche al volver a la cama se lanza de cabeza a ella, cambia las aletas por alas y se desliza entre las nubes de sus sueños para volar hasta que amanezca.

viernes, 3 de octubre de 2014

M y su estrella.



La mejor manera de comenzar una historia es por el principio… M fue un hijo del fuego nacido en mitad del invierno. Como inicio promete sino fuera porque venia por duplicado. Como en toda pareja siempre hay uno bueno y uno malo. Después de muchos años, todavía me pregunto cual es cual en este enredo de cunas.

Ahora en la actualidad, cada uno ha ido por su lado. Uno consigue estrella y el otro la fabrica con esmero y compañía. Como siempre es imposible que un caballo este quieto demasiado tiempo, pero a cada uno por separado, la verdad es que no les va nada mal. Pero cuando pienso en M, nunca logro separar a la variable B de la ecuación y su pulgar de menos.

Hace ya dos años que se despidió de Madrid y de otras tantas cosas que dejo en España. Supongo que la mejor manera de brillar no es esperando a que se apague la luz, sino buscando el destino hasta coincidir con el. Y en estos momentos lo ha conseguido y no creo que sea de los que una vez en la cima se sientan a paladear la gloria.

Él continuará trepando hasta quedar exhausto o morir en el intento. Así que sigue así sin lastres ni nadie que te lo impida porque aunque caigan cientos tú seguirás levantándote y esa es la única manera de seguir siendo lo que eres… que además de testarudo es una estrella.

Cuando pienso en rock&rolla te veo a ti, a T y a mi en el salón de Maria de Molina. Cada uno estilo y una casa… pero al caer el sol eran los mismos gatos con distintas pieles. Y aunque nunca pueda llegar a ser como tú, no te tengo envidia ni siquiera un poco porque eres como un hermano y también me consuela la idea de que tú nunca podrás ser como yo.

Silencio contra palabras y cada uno con su mirada perdida en un mundo alternativo. La gente dice que se conoce y muchos creen saberlo pero pocos conocen la respuesta. Sólo entre la familia consigo permanecer tranquilo sin la necesidad de hablar. Y por muchas trastadas que me hagas, como hermano mayor de pega, sólo puedo sentirme orgulloso de haber aparecido en tu historia, aunque fuera en el medio durante un instante.

Sigue brillando hasta que provoques un incendio, tarde o temprano volverán a cruzarse nuestros caminos en cualquier lugar del mundo.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Pilas alcalinas.



Empezar siempre era fácil, terminar no lo era tanto… cuando las teclas comenzaban a escucharse en mitad de la madrugada a veces era como una tormenta de verano, corta y violenta o se aventuraba en forma de chaparrón lento y constante sin dejarse un centímetro de tierra sin calar.

Aunque no hubiera rastro de ningún tipo de vacaciones ni en el pasado reciente, ni tampoco en el horizonte venidero. Había logrado descansar durante un poco esa vida tan rara que era la suya. Las noches seguían dándole cuartelillo, los días no tanto. Muy pronto volvería a la guerra pero hasta entonces disfrutaba de lo que era la nada. Nada importante que hacer ni siquiera algún compromiso que cumplir.

Casi había logrado desaparecer del mundo en ese instante cuando el mundo anda tan concentrado en restituir las rutinas abandonadas por el verano que no se da cuenta de lo que ocurre justo al lado. El frío había vuelto a parecer por las esquinas y las desesperantes noches de agobiante calor acabaron por marcharse hacia ya semanas. Los resfriados eran la orden del día y si te distraías un momento pescabas uno sin remedio.

Después de la tormenta, llega la calma era un dicho acertado y también lo era su realidad que se cumplía a su vez en la viceversa, pues desde hacia demasiados ciclos, vivía en lo que venia siendo su particular montaña rusa parecida a la mandíbula de un carnívoro de la sabana.

El otoño llegaba con sus hojas muertas corriendo por las calles abandonadas al ajetreo, incluso el sol se retira para amanecer más tarde y anochecer más temprano. Llega la melancolía de los recuerdos, colocar historias y almacenar cosas que no se hicieron en una lista que la mayoría de las veces acaba en la papelera por descuido. Retoma lo perdido el viento y la lluvia y las calles desiertas vuelven a decorarse con el atrezo de un invierno no del todo desconocido.

Siguen sonando las letras, pero ya no se escuchan ni las palabras brillantes, ni los minutos de oro, se llena de ausencias una novela sin punto final hasta que la muerte venga a sacar a bailar a su último amante. Pero no hay miedo, ni recelo… ni siquiera queda odio y si buenos y malos recuerdos con los que gastar los segundos de silencio que puedan instalarse entre el batir de estrellas y el sonido de las bestias que siembran las pesadillas cada madrugada entre que el cuerpo se apaga y se enciende otro día.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Cruce de caminos.



He me aquí, de nuevo en la mitad de ninguna parte… en ese lugar que no me gusta estar ni me cuesta nada seguir en el. Tacho las décadas en los anillos de mi columna y la mayoría de las cosas siguen igual, sólo cambian los exteriores mientras lo de dentro permanece inalterable a pesar de vivir en una ciudad llena de espejos.

Hacer el mal es tan sencillo como hacer el bien pero mucho menos aburrido, se empiezan con pequeñas trampas, engaños diminutos y mentiras modificadas… pero una vez usas las semillas, lo malo crece como una hidra alimentándose de todo lo que no se puede digerir.

Cuando te das cuenta ya has andado demasiado y no hay regreso… dicen que siempre lo hay, pero nadie se acuerda de que algunas memorias son mejores que otras y que no hay salvación cuando existe un hemisferio del cerebro abarrotado de información útil para la supervivencia pero no para la sociedad.

Así que guardas a otra bestia en tu prisión personal y te pones otro traje de camuflaje para parecer algo más inofensivo cuando salgas a la calle a la mañana siguiente. Lo único seguro es la muerte, la vida es incierta es un eslogan que deberían poner en la radio en vez de tanta publicidad.

Te acostumbran a los limites y a las fronteras, te enseñan a no usar atajos y a persistir ante las dificultades. Te ponen trabas y administraciones para que el tedio acompañe a tus gestiones como una sombra. Para cuando te dicen no, ya tienes unas tragaderas tan amplias como la boca de un túnel destinada a un tren de mercancías. Al llegar a la madurez has olvidado los sueños, casi no te quedan sonrisas y las esperanzas llegan junto a la nomina lo antes posible cada mes.

Comentan en las noticias que casi hemos salido de la crisis. Que ya se puede respirar cuando en el horizonte se empieza a vislumbrar la silueta de la siguiente ficha de domino que piensa aplastarnos. El mundo esta tan desnivelado y la justicia es tan pobre que cuando me dicen que tome más hierro en mi dieta, en vez de en lentejas me imagino viendo como cae una espada flamígera desde lo alto del cielo y comienza el principio del fin.

Al final mientras mastico las legumbres que deja en mi boca el metal de la cuchara, me olvido de la muerte, del dinero y de ese abanico mutable dependiendo de la persona de lo que se considera bueno o malo. Saboreo los minutos de paz incluyendo los que me presta a diario el insomnio y el silencio de la madrugada. Y aguardo al resultado de la próxima moneda que lance en el cruce del camino. Disfruto de la vida mientras tenga un halito de ella y cuando no sea así, lo haré con lo siguiente que me traiga.

El mundo se balancea como una ecuación a medio terminar, que se completa con la participación de desconocidos que trabajan bajo su anonimato. Todavía tengo un ancla y un buen candado para mis bestias. No hay paz que mil años dure sonrío mientras me acurruco en la tranquilidad de saber que cuando se rompa la cadena ya no necesitare más cerrar la celda de los monstruos.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Exceso de equipaje.




Sobran demasiadas cosas cada día que muere y se va por la alcantarilla
no cambian nada ni tampoco significan gran cosa en verdad
costumbres adquiridas con el tiempo que se vuelven rutina
un par de horas menos de portátil no van a quitarte la vida
ni hacer caso omiso del móvil durante una tarde entera.

Hay ropa en armario que se pasa mucho tiempo sin usarse
y electrodomésticos que todavía no se han estrenado siquiera
en un siglo que deberíamos estar volando o ya en Marte
seguimos embobados con la magníficos programas de la tele
gastamos la mayoría de la jornada como si fuera reciclable
pero pocos salen por la madrugada a llevarlo a sus contenedores.

La palabra cuesta menos que una imagen y el honor se estudia en los libros de historia
la ironía sigue visitándome a diario para escarbar en los cajones de mi vida
y lo que debía ser, nunca será y lo que era volverá al presente todavía
como la condena de los enfermos crónicos que no tienen cura sin publicidad
porque el morbo vende, o incomoda, o ofende… como si fuera literatura.

De mal gusto, soez y vulgar,
como despertar de la peor resaca de tu vida en mitad de una iglesia
desnudo y desorientado
y desconocer la respuesta correcta a la pregunta del cura.

¿Qué hace usted aquí de esta manera?

Pues no lo ve…
Estaba durmiendo con los angelitos.
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