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miércoles, 18 de julio de 2012

Ampliando horizontes.

Y es que llevo tiempo dándole vueltas al coco, de que necesito incorporar algo nuevo a mi existencia, cambiar de aires y porque no…  también de lugar.

Sólo recuerdo que era miércoles y cuando me desperté cerca de la plaza de la Reina, me dolía terriblemente la cabeza y piaba sin cesar. Menuda resaca que tengo que no me salen mas que ruidos de la garganta sin poder pronunciar palabra alguna.

Aún así prometo no volver a irme de fiesta después de comer porque parece ser que ponen garrafón porque de la ostia ni me acuerdo, pero despertarme y ver el careto de un humano preguntándome que si estaba bien, le corta el ciego a cualquiera. Por lo que… Que le den a los terráqueos que yo me vuelvo al cielo en cuanto me remitan el pasaporte a mi nueva dirección… desde mi azotea veo lo que han puesto en vez del antiguo Windsor… quizás me pille una repisita con vistas en algún recoveco de la torre de cristal, aunque un agujero como el que tengo ahora, es difícil de encontrar en este barrio.

A mi llámame Agustín y si es para comer, mejor aún, que ahora que me emancipé… mendigo para subsistir.

martes, 17 de julio de 2012

Revelaciones de un esclavo.

Siento comunicar, que yo ya no soy un simple humano. Evidentemente eso no me da las pretensiones suficientes para considerarme ningún Dios TodoPoderOso, pero a su vez me separa de la raza de los inmaculados, de los biológicamente sanos cuyos contenedores siguen impolutos años después de comenzar su propia partida.

Tampoco soy un monstruo, o al menos no considerarme completamente. Mis padres tuvieron la elección de fabricarme por el método convencional de la reproducción natural, aunque de haber sabido de que acabaría como la mezcla entre Frankestein y cualquier ciborg de un manga cualquiera, quizás se lo habrían pensando abordando el tema desde un principio más empresarial evaluando costes/beneficios.

Eso no quiere decir que ya no me sienta otro ser vivo más, sencillamente no me considero un puro… si no un híbrido evolucionado para mejorar su potencial. A la gente le sigue repugnando el dolor (bueno llegado a este punto los masocas y yo bailamos en la misma liga) pero al final con la experiencia llegas a clasificar cada daño en una escala que con el tiempo se ha expandido tanto. Que el último peldaño hay que trepar mucho para que el problema causante pueda alcanzarlo.

Aunque si sirve de consuelo sigo sangrando como los demás… pero cicatrizando rápidamente y necesito de aire, agua y alimentos para sobrevivir en la cadena, a veces puedo considerarme un depredador aspex otras una bacteria poco evolucionada. Siempre depende desde la posición desde que se aborde el sistema y de sus circunstancias, pero a pesar de todo sigo conservando la sonrisa original, la que me venía de nacimiento y alguna cosa más que oculto a los demás esclavos de las fábricas donde he trabajado.

Esa información podría convertirme directamente en la cabeza de la revolución de maquinas contra humanos y ese discúlpenme es un peso que no estoy dispuesto a cargar, sencillamente dos razones, porque no me interesa y porque eso no va conmigo… Yo no soy el líder de nada que no lleve mi nombre en su reverso y por lo tanto mi estilo de combate es la complicada guerra de guerrillas, donde se ataca provocando el mayor daño posible y acto seguido se desaparece como si no hubiese ocurrido nada que no sea la destrucción vigente.

Aún así, mañana por la mañana me enfundaré de nuevo el traje de trabajo y disimularé en mi puesto sin parecer demasiado especial. Seré eficiente pero sin alcanzar el máximo potencial porque nunca hay que sobrepasar los limites humanos. Hay una ley termodinámica que dicta que no existe la bomba de frío/calor que sea perfecta desarrollando el 100% de su efectividad. Puede que no sea bueno romper las normas naturales y todo ese rollo moral conservacionista.

A pesar de todo la superación se basa en el principio opuesto. Por lo que en ocasiones apreto el acelerador a fondo y justo antes de llegar a la meta con su record correspondiente tiro del freno de mano y llego con el tiempo estimado porque en ese momento antes de la victoria, a veces hay que saber disfrutar de la realidad y después elegir si secundarla y ser especial ó por el contrario ser uno más… a veces es bueno sentirse normal para variar.

domingo, 15 de julio de 2012

Las tres gracias.

Vivo en ese momento de calma que precede a la guerra
sin ninguna prisa añadida, pero tampoco mucha demora
aguardo estoicamente afilando mi dagas hasta su medula
sus cortes deben de ser dignos de una batalla legendaria
cualquier victima debe recordar de los alfileres su danza
cuando el filo sesga hasta la raíz con una sencilla pasada
para que la victoria no tenga rastro de dolor, odio ni pena
tan sólo la certeza verdadera de haber presenciado la vida
y que en la muerte resida la justicia ciega que contempla
el karma y su circulo tan perfecto como una gota de agua.

miércoles, 11 de julio de 2012

A lo Cid Campeador.


Nunca se dio por vencido, ni perdió sus anhelos sustituyéndolos por algo más apropiado, su ruina era su deseo y aunque el resultado fuese una derrota estrepitosa, portaba su armadura de gala y se lanzaba el primero al combate seguro de que al menos su ejemplo insuflaría un halito de esperanza a quien le estuviese observando.

Era tan feo que únicamente le miraban una vez a la cara porque dos sería digno de masoquismo, pero a él a esa edad ya no le importaba ni incomodar, ni sentirse un renegado desertor de cualquier patria… porque sencillamente vestía sus días con modestia y la humildad de quien guarda un tesoro debajo de la fachada como los que enterraron las obras de arte lapidándolas durante la guerra.

A esas alturas ya no le quedaba miedo, ni vergüenza porque en su infancia había gastado ambas a partes iguales en cada rechazo, en cada no que a sabiendas tenía siempre por adelantado, pero ni una soga de acero trenzado atada al cuello cuando caminaba por el alambre minaba sus esperanzas de conquistar a la ella, la única persona que una vez le había sonreído de forma natural, sin ser forzada, ni tampoco causada por simple piedad.

La verdad es que decirle lo que sentía a la chica más guapa de esa poblada ciudad era como lanzarse a un suicidio voluntario con los carrillos llenos de pastillas al igual que hace una ardilla glotona, pero lo peor de todo no era el intentarlo, sino encajar con dignidad cada guantazo que significaba otra negativa en una larga lista que empezaba a asemejarse a la lista de niños con la que papa Noel trabajaba por navidad.

A pesar de todo… si la entereza era una virtud asociada al acero, su compostura entonces era tan férrea como los cimientos de la torre Eiffel en plena hora punta de visitas una primavera cualquiera, porque sentía tal amor por si mismo y por ella que nada podía tumbarle el orgullo ni la dignidad de volver sólo el camino andado hasta su siguiente rechazo, pero como decían los guapos, mejor solos que mal acompañados, así que se sentía tan bello como el mejor de los picassos.

Y no fue hasta ese momento que en preciso instante que fue a abrir la boca el mundo quiso comérselo tragándose sus pies de un bocado y sacando fuerza de la flaqueza tomo impulso hacia delante con tan mala fortuna de quedar a un palmo de la boca de su amada y ya viéndose perdido se acercó un poco robándole el beso más tierno y lleno de amor que nadie jamás le hubiese ofrecido.

La chica dio un paso hacia atrás sonrojada dejando escurrir una sonrisa entre sus labios aun turbados, a lo que él simplemente dijo:

Yo sólo venía para presentarme, pero no se que me ha pasado. La verdad es que me voy mucho más contento de lo que había llegado, nunca me hubiese creído que fuese tan fácil besar a alguien sin pensárselo, pero ya que tu nombre debe de ser algo parecido a Afrodita me voy satisfecho por al menos haberlo intentado. Yo me llamo Giussepe por si quieres saberlo y ya me largo sin molestar demasiado por donde he venido…

- Yo ya conocía tu nombre… Mi nombre es Irene, encantada de que por fin te hayas presentado.

lunes, 9 de julio de 2012

Buenas tardes, que paséis un buen día.

Se que últimamente he desaparecido, pero tan sólo de forma metafórica, nada de volverme de gas o un espectro vagante. Sucede que no tengo demasiado tiempo, salvo para leer un poco y nada más, por supuesto sigo siendo insomne y durmiendo poco aunque también es comprensible que en las largas noches de verano intente estar lo menos posible en casa, pudiendo estar tomando el fresco por la calle o en cualquier lugar cuyo mínimo de personas alrededor sea al menos de una unidad.

Ayer volví a partirme la cabeza, pero esta vez fue una contusión sin su debido par de puntos asociado, el dolor nunca llegó porque en su defecto todos los que estábamos nos reímos de un resbalón tan desafortunado por ir descalzo en suelo mojado, un chichón y una cicatriz más pasan desapercibidos en mi cuenta personal, por tanto con borrón y cuenta nueva hoy comenzaba otro día más con sus sorpresas camufladas entre el atrezo de la ciudad y ya que hay que trabajar,  no por voluntad… sino tal vez por parecer un miembro necesario en el engranaje de la llamada sociedad.

Sobre mi cabeza, sigue estando bien, gracias, aun sigue colocada estratégicamente encima del cuello y sobre el contenido debo informar que como mucho en el accidente se vieron involucradas un grupo reducido de neuronas que en caso de haberse perdido, son factibles y despreciables como daño colateral en un problema sobre comparación de durezas entre mi cráneo y el suelo.

La memoria?. Bien… gracias, si me acuerdo prometo comentarle algo, y del pasado, sigue todo allí dentro, sobre la colocación debería hacer otro texto que posiblemente no vaya a recordar, pero como en toda caja de palillos, lo importante es el número y que este todo dentro. Así que algo tan nimio del orden en un conjunto donde predomina el caos llega a ser redundante.

Cuando encuentre otro hueco, dejaré algo mejor colgado, o bueno, quizás lo deje sin ahorcarlo porque al final la posada parecerá un secadero de mojama y la verdad es que a veces compensa apilar una cosa sobre otra para ganar con la verticalidad algo que expandido ocupa mayor volumen. Pero bueno, como dije ya será otro día cuando me encargue de eso de la clasificación. Hoy sencillamente he decidido pasar el día volando para que la gravedad no me dolor de cabeza y por ahora esta funcionando. Para acabar resta volver al infierno para bailar un concierto hasta que las doce lleguen para concederme un indulto momentáneo que se prologue hasta el fin de semana, que este, lo libro.

Sin más, ni menos que declarar me despido no sin daros el pésame de que siguiendo la extendida religión digna de plagas que reza la oración de: “Bicho malo nunca muere”, debo informaros de que sigo vivo y coleando… e intacto salvo algún daño digno de chapa y pintura, nos vemos otro día, cuando sea y como sea. Se que a nadie le interesará pero sigo recordando que c=299792458 m/s, por lo que sigo teniendo la capacidad de utilizar el cerebro de alguna manera extraña, supongo que podré continuar un día más por lo que os deseo que hasta la próxima vez que nos veamos buena suerte.

miércoles, 4 de julio de 2012

Anhelos de un pirómano.

Adoro el verano porque me hace sentir como en casa, es la época del año que todos disfrutan pero nunca del todo porque lo llenan de pegas. La gente se ha acomodado junto a la tecnología y ya no saben vivir sin sus móviles o sin el aire acondicionado. De donde yo vengo… la temperatura no se mide en los termómetros por los grados centígrados, sino por horas de duración.

La meseta, esta algo más elevada que el resto de la península salvo contadas excepciones, pero eso hace que el aire no corra por ella, si no que la rodee por los costados, en las ciudades no hay túneles de viento como ocurre en Madrid y la escasa altura de sus edificaciones cuyo numero normal es de cuatro plantas, en ciertos intervalos horarios hace que la sombra, se convierta en el autentico oro negro de la región.

A pesar de todo, eso nos da una piel de lagarto por naturaleza y hace que se pueda disfrutar de cualquier ciudad. Ahora en esta metrópoli siempre hay dos lados opuestos y durante varios meses al año me convierto en unos de los pocos de la otra acera. Esta la acera fresca y la del infierno por la que transitan demonios y otros seres fantásticos que logran no fundir sus pies con el suelo, quedándose estancados mientras que su cuerpo se seca bajo el calor de un Lorenzo que yo siempre llame por su verdadero nombre, Helios.

Así que, es en este periodo estival, disfruto de mi ciudad actual porque por ello le viene de casta al galgo y entonces es cuando soy el perro verde atigrado que se desliza por la autopista que queda vacía de cualquier gente que no tenga suicida escrito en el reverso de su carné de identidad. Aunque de todas formas en Madrid hay más humedad, por ello sigo echando de menos que la simple acción de respirar te queme los pulmones tal y como lo haría la ultima calada que incinera el filtro de un cigarro.

Lo peor de todo… es que soy incapaz de soportar el frío artificial de los climatizadores y es que cuando aprendes que cada cosa tiene su momento, no modificas el sistema para que todo lleve su ciclo natural… odio llegar a resfriarme en verano porque a alguien le de por convertir su cueva en una gruta polar. Hay muchos tipos de personas, tantas como huellas digitales ó caras. Pero a los signos de fuego nacidos en mitad de un averno terrestre tan ardiente como caminar sobre brasas sin el titulo de fakir. Nos gusta consumir las cosas sin ingredientes extraños ni conservantes. Porque al fin y al cabo, el invierno es más largo aquí que en la mancha y cuando el sol se aleja algunos nos quedamos irremisiblemente desamparados.

martes, 3 de julio de 2012

Hoy toca… libranza.

La libertad es una simple palabra
si no se experimenta en realidad
a flor de piel como una caricia,
sentida en cada átomo y célula.
Porque hasta que no llega el día
en que libras y trabajar no toca.
La cárcel a diario toda la semana
viste barrotes de cristal y celulosa
y el uniforme te cambia la vida
a otra cosa que no eres en verdad.

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